INTERRAIL 2013: UNA VUELTA POR EUROPA EN TREN

En tren por Bosnia
En tren por Bosnia

Después de varios años recorriendo Europa en coche, en el año 2013 tocó un viaje un poco diferente: En tren, desde casa y con solo una mochila cada uno por equipaje. Como acostumbramos a hacer cuando viajamos, el destino lo decidimos según la marcha o como mucho el día anterior. En este post comparto con vosotros el itinerario, el día a día del viaje (dos personas, durante un mes) y los gastos.

Recorrido Interrail 2013
Recorrido Interrail 2013

Día 1: Compostela – Irún
Siempre que podemos nos gusta empezar el viaje desde casa, sin coger avión. Aunque en principio nos planteamos ir en avión hasta París decidimos salir en tren de casa por el hecho de hacer el viaje más genuino. Salimos de la estación de Compostela sobre las nueve de la mañana, y llegamos a Irún ya bien entrada la tarde. Lo justo para tomar unos pinchos, que no volveríamos probar en un mes.

Gare de Lyon de París
Gare de Lyon de París

Día 2: Irún – París
En pocas horas, el tren de alta velocidad TGV nos dejó en París al mediodía. Poco tiempo estuvimos en esta ciudad, que ya conocemos y en la que decidimos estar más días a la vuelta si tuviéramos tiempo. Poco más hizimos que buscar alojamiento e ir a la estación Gare de Lyon para reservar el billete para el día siguiente a Milán, previo pago de la reserva (ver guia práctica) y modificación del trayecto.

Catedral de Milán
Catedral de Milán

Día 3: París – Milán
Según nos dijeron el día anterior en la estación, el tren que va directo a Milán tenía las plazas reservadas para el interrail llenas, así que nos buscaron una ruta alternativa vía Lyon y Ginebra. Fue un viaje largo porque tuvimos que enlazar tres trenes pero era eso o esperar varios días en París. Aun así, el viaje se llevó bien sobre todo en la última etapa Ginebra – Milán, ya que los paisajes de los Alpes son impresionantes. Ya en Milán, también es impresionante su catedral, una de las más hermosas de Europa, así como la buena comida italiana.

Venecia
Venecia

Día 4: Milán – Pádua con visita a Venecia

Teniendo en cuenta los carísimos alojamientos de Venecia, decidimos buscar para dormir en Pádua, bastante cerca de la ciudad de los canales, y con mucho más barata. Pasar el día en Venecia fue lo mejor que pudimos hacer. Yo pensaba que iba a ser la típica ciudad artificial para turistas, pero es una ciudad hermosísima y única que no tiene comparación con ninguna otra del mundo. Pienso que vale la pena pasear por la ciudad, pasar por la plaza de San Pedro y darse una vuelta por los canales, aunque sea en uno de los numerosos “batobuses” que hay.

En tren por Eslovenia
En tren por Eslovenia
Ljubljana
Ljubljana

Día 5: Pádua – Ljubljana

Cuatro trenes diferentes utilizamos para llegar a la capital de Eslovenia. Los dos primeros en Italia, con retrasos, mucho calor y llenos de gente. Los dos segundos ya en el país Balcánico: Trenes pequeños, con pocos viajeros donde nos movíamos lentamente por unos paisajes hermosísimos. Fue como empezar una nueva etapa en el viaje, en la que abandonábamos el estrés italiano y nos introducíamos en el tranquilo modo de vida de los países balcánicos. La influencia eslava de este pequeño país es evidente en cosas como el carácter de las gentes y la gastronomía. La capital de nombre impronunciable, Ljubljana, es un buen lugar para comenzar a conocer los Balcanes.

Zagreb
Zagreb

Día 6: Ljubljana – Zagreb

Dedicamos sólo una mañana para conocer la tranquila y pequeña Ljubljana. Pienso que es tiempo suficente para dar un paseo relajado por el centro y subir hasta el castillo. A mediodía cogimos el tren que en poco tiempo nos dejó en nuestra siguiente capital europea: Zagreb. De esta ciudad, capital de Croacia, me llamó la atención que parece una ciudad más centroeuropea que balcánica. Casi podría decir que tiene más similitud con Munich que con Dubrovnik, por poner unos ejemplos. Pero eso sólo en la arquitectura en general, ya que tiene mucho más ambiente, especialmente nocturno. Es un buen lugar para disfrutar de una buena cena y tomarse unas cervezas hasta bien tarde (a nosotros, hasta nos invitaron la unas).

En tren por Croacia
En tren por Croacia
Split
Split

Día 7: Zagreb – Split

Después de bastantes horas en un lento tren que cruza el país hasta la costa, llegamos a Split cayendo la tarde. El tiempo justo para ver lo diferente que es de Zagreb. Split, es una ciudad mediterránea, lo que quiere decir que, aparte de una arquitectura diferente a la centroeuropea, es mucho más caótica, ruidosa y sucia que la capital croata. De todas formas, pienso que tiene un interés histórico y cultural mayor que Zagreb, por sus restos arqueológicos, que no pudimos conocer hasta el día siguiente.

Costa croata
Costa croata
Dubrovnik
Dubrovnik

Día 8: Split – Dubrovnik

Split tiene un casco antiguo que la hace única: Creció dentro de un templo. Después de la destrucción del templo del emperador romano Dioicleciano, surgió una ciudad entre sus ruinas. Hace falta dar un paseo por su centro, cosa que hicimos buena parte de la mañana. Después, cogimos un bus hasta Dubrovnik, ya que no hay conexión por tren hasta allí, que nos dejó en esa ciudad en unas horas. En Dubrovnik, mucha gente, turistas y ambiente hasta altas horas en esta bonita ciudad amurallada, que aunque está bien restaurada, es un poquito artificial.

Mostar
Mostar

Día 9: Dubrovnik – Mostar

Para llegar a Mostar tuvimos que desplazarnos otra vez en autobús. Y cruzar dos veces la frontera bosnio – croata con su correspondiente control de pasaportes. Pero estas incomodidades valerieron la pena, ya que Bosnia fue el país que más nos gustó del viaje. Mostar es una ciudad hermosísima en un país muy especial. Aunque pobre, y con muchísimas huellas de la guerra que se pueden ver en muchos de sus edificios, la ciudad tiene un casco histórico bien restaurado entre un paisaje y arquitectura 100% balcánica con muchísima influencia musulmana, como se pueden ver en las frecuentes mezquitas. Sin duda, es una visita muy recomendable.

Mostar
Mostar
Sarajevo
Sarajevo

Día 10: Mostar – Sarajevo

Sarajevo es una ciudad que tiene una importancia enorme para los que nos gusta la historia. Ya no sólo por su ubicación, en un país balcánico y musulmán, si no también porque fue tristemente célebre por ser el lugar donde se desencadenó la I Guerra Mundial tras el asesinato del Archiduque Francisco Fernando de Austria, pero sobre todo por su asedio durante tres años en las guerras balcánicas de los 90. Del primer suceso solo queda una placa de recuerdo sobre el lugar del asesinato, pero de la última guerra hay huellas por toda la ciudad. Entre edificios nuevos y restaurados (como el célebre Holiday Inn donde se alojaban los periodistas durante el asedio) hay muchísimas viviendas llenas de restos de metralla o morteros. Aunque entre un paisaje hermoso rodeada de montañas, Sarajevo no es una ciudad muy bonita, pero para mí fue una parada imprescindible en este viaje, por su historia, por su gente, por su comida, … Posiblemente el lugar que más me marcó en mucho tiempo.

Por favor, dejen las armas fuera!
Por favor, dejen las armas fuera!
La antigua Avenida de los francotiradores. Al fondo a la derecha, en amarillo, el Holliday Inn
La antigua Avenida de los francotiradores. Al fondo a la derecha, en amarillo, el Holliday Inn
Paisaje del interior de Bosnia
Paisaje del interior de Bosnia

Día 11: Sarajevo – Zagreb

Mas de 10 horas nos llevó recorrer los aproximadamente 400 kilómetros que separan las capitales, debido a un retraso (parece ser que por un robo) y una avería (los últimos kilómetros tuvimos que hacerlos en bus). Sin duda, viajar en el tren de Sarajevo a Zagreb es como retroceder tres décadas en el tiempo, teniendo en cuenta la edad del tren, las paradas en estaciones vacías, la ausencia de aire acondicionado….pero también encontramos cosas buenas de hace treinta años que ya no veía, como la cercanía de la gente. Acostumbrados a vivir en una sociedad indiviadualizada como la nuestra, ver cómo personas de estos lugares nos hablan, se interesan por nosotros, y hasta comparte su comida hace que la potencial tortura de un viaje tan largo sea una experiencia. Hay que decir que el viaje se hace en vagones con varios compartimentos de seis plazas como los trenes de hace muchos años (y bastante habituales aún en el este de Europa), lo que facilita la interacción entre los viajeros. Llegamos a Zagreb sobre las 10 de la noche. En cualquier ciudad no ibérica esto sería un problema para cenar, buscar el hotel, tomar algo…pero no en Zagreb. Aqui parece que estamos en casa.

Budapest
Budapest

Día 12 Zagreb – Budapest

Aunque nuestros planes eran continuar desde Sarajevo hasta Belgrado y después ir a Budapest por Rumanía no nos fue posible por cuestión de tiempo y enlace de trenes. Así que continuamos nuestro recorrido por el este de Europa hacia la capital de Hungría via Zagreb en un tren parecido al de la jornada anterior, aunque un poquito (no mucho) mas rápido. Tras muchos kilómetros atravesando la llanura de la estepa húngara, la presencia de enormes bloques de impersonales edificios de cemento de la época soviética nos avisa de la llegada a Budapest. Los alrededores de Budapest no tienen nada que ver con su centro, ya que sus edificios delatan que en su tiempo fue una de las capitales europeas más importantes.

Parlamento de Budapest
Parlamento de Budapest

Días 13 y 14: Budapest

Decidimos descansar en Budapest unos días, dedicando el tiempo a pasear, alquilar unas bicis (no lo hagáis en Budabike, que nos querían timar) y disfrutar de la buena gastronomía. Son visitas imprescindibles el Barrio del Castillo, el Parlamento, los baños termales… pero el mejor es pasear y comer. Un buen lugar donde estar unos días.

Bratislava
Bratislava

Días 15: Budapest – Bratislava

Siguiendo el recorrido por las capitales Europeas continuamos dirección Bratislava. Aunque no tiene fama de ser una ciudad muy bonita ni turística, la realidad es que recomiendo pasar por aquí. La ciudad es muy tranquila y con un buen ambiente para tomar unas cervezas y cenar con calma. Y si tenéis la suerte como nosotros de pasar la noche en el Hotel Danubia Gate, un hotel de lujo (hasta con jacuzzi) por 63.75 euros con el desayuno no lo dudéis.

Viena
Viena

Día 16: Bratislava – Viena – Bratislava

Como no conocíamos Viena decidimos pasar el día en la capital austríaca. No recomiendo dormir allí ya que es muy cara, y pienso que vale la pena desplazarse desde Bratislava (a 60 kilómetros) aprovechando el billete Global Pass del interrail. Si no se llega muy tarde, pienso que un día para pasear por Viena es suficiente, aunque teniendo tiempo y ganas se le podía dedicar varias jornadas. Pero para mi gusto es una ciudad bastante impersoal y llena de turistas, por lo que prefiero pasar mas tiempo en otras ciudades.

Cracovia
Cracovia

Día 17: Bratislava – Cracovia

Si no conocéis Praga os recomiendo continuar el viaje hasta allí, pero como nosotros ya estuvimos cinco días hace unos años decidimos continuar hacia otro país que no conocíamos: Polonia. Escogimos Cracovia para hacer una parada, ya que nos comentaron que era una ciudad que valía la pena. No nos defraudó, ya que aparte de su huella histórica (a diferencia de muchas ciudades a su alrededor, Cracovia no fue destruída en la segunda guerra mundial) tiene lugares muy hermosos como la Plaza del Mercado o el Castillo Real. Además tiene buena comida y buenos sitios para tomar unas cervezas.

Campo de concentración de Auschwich
Campo de concentración de Auschwich

Días 18 y 19: Cracovia

Para visitar el Campo de Concentración de Auschwitz es necesario dedicarle un día. Aunque se puede llegar allí en tren incluido en el billete del interrail, recomiendo coger un bus que va directo desde la estación de buses al lado de la de tren, ya que es bastante más rápido y no es nada caro. Sobre el campo de concentración no voy decir nada que no sepais. Es una visita desagradable, pero pienso que importante para conocer la historia y, sobre todo, hasta qué punto puede llegar hacer el ser humano. Ya de nuevo en Cracovia, lo mejor es dedicarle otro día para disfrutar de esta ciudad, especialmente tomando unas cervezas por el Barrio Judío, una de las zonas con más vida de esta ciudad.

Palacio de la Cultura y la Ciencia, Varsovia
Palacio de la Cultura y la Ciencia, Varsovia

Día 20: Cracovia – Varsovia

Debido a la falta de tiempo y la mala comunicación en tren nos quedamos con las ganas de visitar la ciudad ucraniana de Lviv, así que continuamos hacia el norte con el destino a la capital polaca. Lo primero que llama la atención de Varsovia nada más salir de la estación de tren es el imponente Palacio de la Cultura y de la Ciencia, regalo en los años 50 de la antigua URSS al pueblo polaco, y es aún hoy en día el edificio más alto de Polonia. Ya en el centro histórico, puede decirse que Varsovia es una ciudad muy animada y hermosa, y puedo afirmar, no sólo por mi opinión si no también por la de otros viajeros, que es una ciudad digna de una visita.

Varsovia
Varsovia
Poznan
Poznan

Día 21: Varsovia – Poznan

La ausencia de plazas para interrail en un tren directo a Berlin hizo que nos detuviéramos en la localidad polaca de Poznan. Fue un descubrimiento agradable, ya que no es en absoluto fea y tiene buenos locales de comer y tomar cervezas. Además, como es menos turística que Varsovia o Cracovia es bastante más barata. Un buen sitio para pasar una tarde de domingo.

Trabants en Berlin
Trabants en Berlin

Día 22: Poznan – Berlín

Aunque Berlín ya es para nosotros una ciudad conocida, decidimos volver. Pienso que no destaca por su belleza, pero es una de las capitales más interesantes de Europa para quien le guste la historia contemporánea. Las huellas de la Berlin dividida durante casi 30 años hace de esta ciudad única, pero también hay otros lugares interesantes como la Puerta de Branderburgo o la Potsdamer Platz. En este enlace tienes mas información sobre qué ver y hacer en Berlin.

Puerto de Hamburgo
Puerto de Hamburgo

Día 23: Berlín – Hamburgo

De vuelta a la Europa occidental, los trenes vuelven a ser rápidos, cómodos,…. e individualistas. Ya casi nos habíamos olvidado de la alta velocidad, por lo que nos sorprendió hacer tantos kilómetros en poco tiempo. De Hamburgo, antigua ciudad Hanseática con pocos restos de aquella época, poco puedo decir más que su vida gira alrededor de su importante puerto. Aparte desto sólo me pareció interesante la visita a la torre de lo que queda de la catedral (parcialmente destruida tras los bombardeos de la segunda guerra mundial) y la cantidad de restaurantes portugueses, donde se puede comer un excelente bacalao para huir por un día de la comida alemana.

Catedral de Colonia
Catedral de Colonia

Día 24: Hamburgo – Colonia

Así como el corazón de Hamburgo es su puerto, el de Colonia (Köln en alemán) es su catedral. Y la verdad es que es impresionante, pero también hay que decir que poco hay más que ver en esta ciudad. Si hay otro destino en la mente del viajero que no quede muy lejos de aqui no seria mala idea parar, ver la catedral, y continuar el viaje. Además, si llegamos en tren, la estación central está justo del lado de la catedral, por lo que no es necesario hacer otros desplazamientos. Pero pasar el día en la ciudad tampoco es mala opción si te gustan las cervezas de este país.

Aquisgrán
Aquisgrán

Día 25: Colonia – Aquisgrán

Decidimos hacer una parada en Aquisgrán (Aachen en alemán) teniendo en cuenta la importancia que tiene esta ciudad en la historia de Europa. Suponíamos que quedarían interesantes restos de su pasado…pero no fue así. No digo que pasar por aquí sea un día perdido, sólo que apenas quedan huellas de su historia, pero hay que decir que aparte de su acogedor centro, hay también buenos sitios para tomar cervezas.

Bruselas
Bruselas

Día 26: Aquisgrán – Bruselas

De las tres ciudades turísticamente más importantes de Bélgica (Brujas, Gante y Bruselas), ya sólo nos quedaba por conocer su capital. Y al igual que las otras dos, no nos defraudó en absoluto, especialmente gracias a la hermosísima Grand Place. Recomiendo por lo tanto visitar esta ciudad, y para el viajero en interrail que nunca estuviera en este país ni en los alrededores les anímo a visitar también Brujas, Gante y Amsterdam. Si ese es vuestro caso y hacéis un recorrido similar a nuestro interrail, os recomiendo desde Hamburgo seguir hasta Amsterdam y después parar en estas tres ciudades belgas.

Lille
Lille

Día 27: Bruselas – Lille

Francia es un país bien conocido por nosotros, y aunque ya pasamos alguna vez por el norte nunca nos detuvimos en Lille. Así que aprovechamos el viaje rumbo París para visitar esta ciudad típicamente francesa, y así de paso volver a disfrutar de la comida de este país. Ademáis, viajar por Francia no es caro si se tienen en cuenta ciertos consejos, como estos que explico en este post.

París
París

Día 28: Lille – París

París es de esos lugares que aunque ya conoces, no te importa volver. Así que nada más llegar y dejar las mochilas en el hotel, no dudamos en coger el metro para ir otra vez a Montmatre. Sin duda el mejor sitio donde ver acabar el día en esta ciudad.

Día 29: París

Dedicamos este día para pasear por París y también para visitar un lugar que no conocíamos y está ya a las afueras de esta ciudad (aunque se llega en metro): La Basílica de Saint Denís, de gran importancia histórica por ser la primera iglesia gótica y por tener la tumbas de los reyes de Francia. Si no conocéis París os recomiendo estar aqui un par de días más para ver la Torre Eifell, el Louvre, Campos Elíseos, Montmatre, … y todos esos lugares míticos que oimos hablar de esta ciudad.

Notre Dame de París
Notre Dame de París

Día 30: París – Burdeos

Como ya no quedaban sitios en el tren para el interrail a otra hora, tuvimos que salir ya bien entrada la tarde para Burdeos. No nos importó, ya que también conocíamos esta ciudad francesa. Así que puede decirse que sólo paramos en Burdeos para pasar la última noche de este interrail 2013. Si vais con tiempo, no sería mala idea pasar un día entero en esta ciudad de la Aquitania francesa.

Día 31: Burdeos – Irún

Aunque nuestro billete de interrail nos incluía aún este día para llegar a casa (eso sí, después de Irún sólo con un descuento del 30%), ya habíamos decidido acabar este viaje en tren por Europa en Irún. Así que, después de bajar del tren y llenar nuestros estómagos con buena comida vasca, nos dirigimos a una agencia de mensajería para recoger nuestras bicicletas para volver a Compostela por el Camino del Norte, pero eso ya es otra historia.

Gastos del viaje (para dos personas)

Billete interrail: 1379€
– 658€ cada uno por el billete de InterRail Global Pass para adulto (entre 26 y 60 años) de 1 mes, sin límite de viajes
– 31.65€ cada uno por el billete desde Compostela a Irún, incluido el descuento del 30%

Reservas de plaza en ciertos trenes: 142€
– Hendaya – París: 18€ persona
– París – Lyon y Ginebra – Milán: 29€ persona
– Poznan – Berlin: 4€ persona
– Hamburgo – Colonia: 4€ persona
– Aquisgran – Bruselas: 4€ persona
– Lille – Paris: 6€ persona
– París – Burdeos: 6€ persona

Alojamiento: 1705.85€ en total. Precios por habitación doble y noche: (C.D: incluido el desayuno)
– Irún: Pensión Bidasoa: 49.50€
– París: Appartement Paris Cocoon Daumesnil: 79€ (apartamento, pero no recomendable)
– Milán: Albergo Salermo: 58€ C.D.
– Padua: Picola Padova: 57€ C.D. (casa particular)
– Ljubljana: Hotel Park: 74€ C.D. (no encontramos otro mas barato)
– Zagreb: Rooms Zagreb: 55€ (casa particular bonita y céntrica, pero bastante cara)
– Split: 36€ (hostel simple y un poco ruidoso)
– Dubrovnik: Rooms Tomas: 50€ (casa particular con excelentes vistas al puerto)
– Mostar: Motel Demadino: 50€ C.D. (moderno y cerca del centro)
– Sarajevo: Bosnia Hotel: 60€ C.D. (bastante lujoso, moderno y céntrico)
– Zagreb: Taban Hostel: 65€ C.D. (céntrico pero algo ruidoso)
– Budapest: Inn Side Hotel: 65€ C.D.
– Bratislava: Danubia Gate: 63.75€ C.D. (precio de risa para este hotel de super lujo)
– Bratislava: Hotel Tatra: 59.40€ C.D. (una porqueria comparado con el anterior)
– Cracovia: Old Time Hotel: 54€ C.D.
– Cracovia: Hotel Tournet: 37.9€ C.D.
– Varsovia: Apartamenty Zgoda: 41.5 € C.D.
– Poznan: Blooms Inn and Apartaments: 41.3€ C.D.
– Berlin: Hotel Allegra: 59€
– Hamburgo: Alpha Hotel Garni: 50€ C.D.
– Colonia: Cerano City Hotel Köln: 66.5€ C.D.
– Aquisgrán: Hotel Stadtnah: 55€ C.D.
– Bruselas: Atlas Hotel Brussels: 65€ C.D.
– Lille: Ibis Styles Lille Centre Gare Beffroi: 59€ C.D.
– París: Hôtel Montsoures Orleans: 55€ C.D.
– Burdeos: Ibis Bordeaux Gare Saint-Jean: 61€

Otros gastos: 1451€ Incluye todo lo que hace falla para el viaje de un mes sin contar tren y alojamiento: Comida, cañas, buses y metro, etc…

Total viaje: 4678€ (2339€ cada uno)

Si quereis más información, podeis ver esta guia práctica, dejar un comentario o escribir a cabonorte2009@hotmail.es

9 pensamientos sobre “INTERRAIL 2013: UNA VUELTA POR EUROPA EN TREN”

    1. Hola,

      A nosotros nos gusta ir planificando el viaje a ser posible sobre la marcha, así que por ejemplo, las reservas de asiento en los trenes de larga distancia la hacíamos en la propia estación el día antes de salir en las rutas más populares y el mismo día en otras menos transitadas. Respecto a la reserva de alojamiento, lo hacíamos por lo general el día anterior o el mismo día por la mañana. De esta forma, nos permitía poder cambiar el itinerario día a día. Un saludo!

  1. Hola!
    Me gustaría planificar un Viaje de interrail, de Vigo a Roma (o cualquier parte de italia, la verdad jaja) Y me gustaria saber, si hay alguna forma de poder organizarlo, ver si es posible y costes. Ya que mi pretensión es ir, pasar uno o dos días y volver. Digamos que sería solo disfrutar un poco y perderse por unos días del mundo jaja
    ¿Y sabes si hay alguna web apra buscar compañeros de viaje o así y conocer gente?

    Gracias! ^^

    1. Hola,

      No se si hay alguna empresa que se dedique a organizar ese tipo de viajes, aunque pienso que no es necesario, ya que lo puedes organizar tu mismo sin ningún problema. Respecto a si es posible, la respuesta es sí. Sólo tendrás que ir subiendo a los trenes que se dirijan a tu destino. Por otro lado, desconozco si existe alguna web para buscar compañeros de viaje, pero si algún lector conoce alguna, le animo a que nos escriba un comentario aquí mismo. Espero haberte ayudado. Un saludo y buen viaje!

  2. Hola,
    He leído el blog casi en su mayoría, este post especialmente me ha interesado, puesto que el viaje coincide en gran parte con el que yo tengo en mente. Me encantaría que pudiera ayudarme con un asunto. Viajo de Milán – Ljubljana y mi problema reside en Trieste… No se que cambio hay que hacer en Trieste para poder seguir a Ljubljana, otra duda es… Recomiendas hacer las reservas con antelación por Internet o al llegar a la ciudad en la estación de tren es suficiente? Gracias

    1. Hola,

      Nosotros de Milán a Ljubljana fuimos vía Venecia – Gorizia – Nova Gorica – Ljubljana, así que no sé cómo hacer el trayecto por Trieste. Si algún lector la ha hecho o sabe cómo hacerlo le animo a compartirlo con nosotros aquí. Respecto a lo de reservar, nosotros sólo lo hacíamos el mismo día o el día anterior, y nunca tuvimos problemas salvo en algunos trayectos en el tren de alta velocidad francés (TGV). Lo del tema de reservar, por tanto, depende de cada uno. Lo bueno es que siempre aseguras un asiento en el tren, pero lo malo (y para mi es algo muy importante), es que te quita mucha libertad, ya que a veces un sitio te gusta mucho y deseas estar varios días y, a veces, no estás a gusto en una ciudad y quieres irte a otra cuanto antes. Por eso, repito, nosotros sólo reservábamos el mismo día o el día antes, y nunca nos quedamos tirados. Espero haberte ayudado. Un saludo y buen viaje!

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